Por: Leysel Flores – Pachamama Radio de Puno
El Congreso de la República ha dado el primer paso hacia una transformación sustancial del sistema electoral peruano, explicó Manuel Chuquillanqui, especialista en derecho electoral.
La iniciativa legislativa, que fue aprobada la semana pasada en primera votación, propone modificaciones que alterarán profundamente el panorama político nacional. Esto marcará un punto de inflexión en la representación parlamentaria y las reglas de participación electoral, alertó.
Incremento de congresistas
La propuesta más destacada es el incremento del número de congresistas de 130 a 190, distribuidos en 60 senadores y 130 diputados. Este cambio introduce un sistema de representación variable que se ajustará de acuerdo al crecimiento de la población electoral.
La particularidad es que el número de parlamentarios fluctuará en cada elección dependiendo del padrón electoral vigente, estableciendo un precedente único en la historia política peruana.
Además, los congresistas cuyo mandato termina, podrán ahora postular a cargos regionales, eliminando restricciones anteriores.
Candidatos a gobernadores y alcaldes sin inscripción
Además, se incrementará el porcentaje de designación directa de candidatos del 20% al 30%, incluyendo por primera vez categorías como alcaldes, gobernadores y vicegobernadores en estas designaciones directas, lo que genera preocupación sobre la democratización interna de los partidos.
Chuquillanqui sostuvo en la actual Ley de Organizaciones Políticas, este porcentaje de designación está destinado a las listas congresales, donde hay mayor argumento, dado la cantidad de postulación.
Pero siempre se separa de las candidaturas a cargos ejecutivos, porque son los máximos que se pueden alcanzar.
“Estas candidaturas requieren no solamente popularidad, sino un respaldo de las organizaciones políticas. Es preocupante que se esté intentando incluir a estas candidaturas en los porcentajes de designación. No se escucha las voces de los afiliados”, dijo.
Alianzas políticas
El especialista Manuel Chuquillanqui sostuvo que, en cuanto a las alianzas políticas, estas también experimentarán cambios significativos. “Se establece un porcentaje fijo del 6% para mantener la inscripción de partidos, independientemente del número de organizaciones que conformen la alianza”.
Adicionalmente, se requiere representación en al menos una cámara del Congreso. “Podría resultar en la cancelación de organizaciones políticas que no logren obtener un escaño parlamentario”, dijo en conversación con Voces del Sur de la Red Micaelas a través de Pachamama Radio.
La complejidad del nuevo sistema electoral es notable, pues se prevén más de seis procesos electorales diferentes para 2026 y 2031, incluyendo elecciones de senadores en distrito único nacional y por regiones, diputados, representantes al Parlamento Andino. A esto hay que añadirle las elecciones regionales y municipales. Esta multiplicidad de procesos representa un desafío sin precedentes para el sistema electoral peruano.
Un elemento distintivo de la reforma es la diferenciación de requisitos entre diputados y senadores. Los diputados podrán postular desde los 25 años, mientras que los senadores requerirán 45 años, siguiendo un modelo histórico que busca que el Senado sea una cámara más reflexiva y con mayor experiencia. Esta disposición está respaldada por la tradición bicameral peruana, que ha sido predominante a lo largo de su historia política.
Riesgos de las modificaciones
El especialista Chuquillanqui advierte sobre los potenciales riesgos de estas modificaciones. La ampliación de designaciones directas podría debilitar la participación democrática interna de los partidos, y el aumento del número de candidatos dificultaría la evaluación ciudadana. Sin embargo, también ve oportunidades para una mayor participación ciudadana en los procesos electorales.
El profesional destacó que esta iniciativa se encuentra aún en proceso de aprobación. Requiere una segunda votación parlamentaria y posteriormente la ratificación del Poder Ejecutivo para convertirse en ley.
Por lo que, los ciudadanos están llamados a mantenerse informados, participar activamente en los procesos electorales, verificar rigurosamente a los candidatos e involucrarse en las elecciones internas de los partidos para garantizar una democracia más transparente y representativa.