Por: Leysel Flores
El presidente de la Mesa de Concertación de Lucha contra la Pobreza (MCLCP), Federico Arnillas, explicó que el cambio en la metodología de medición de la pobreza en el Perú, implica la utilización de un único indicador sintético para medir la misma.
De esta forma, dejaría de lado el enfoque multidimensional que se venía aplicando y que considera aspectos clave como salud, educación, empleo, vivienda y acceso a servicios básicos. Por ende, su aplicación seria insuficiente e inadecuada; además de vulnerar la independencia del INEI.
Según Arnillas, este cambio metodológico no reflejará la complejidad de la pobreza en un país tan diverso como el Perú. “Reducir la medición a un solo indicador simplifica en exceso las múltiples dimensiones que afectan las condiciones de vida de la población, debilitando la capacidad del Estado para diseñar políticas públicas específicas y efectivas”, afirmó en conversación con Voces del Sur de la Red Micaelas emitido a través de La Decana Radio de Juliaca.
Puno golpeada por la anemia
Por ejemplo, en el caso de la región Puno, una de las regiones más afectadas por la pobreza y la desigualdad, Arnillas subrayó que el nuevo enfoque podría tener graves consecuencias.
Bajo el sistema multidimensional, indicadores como la prevalencia de anemia y desnutrición, el acceso a agua potable o la calidad de la educación permitían una comprensión detallada de los problemas locales.
Sin embargo, con la nueva metodología, estos datos podrían pasar desapercibidos, dificultando la identificación de prioridades y la asignación de recursos presupuestales y de implementación.
“En Puno, donde lideran índices nacionales de anemia y desnutrición infantil, el riesgo es que estos indicadores clave ya no se consideren de manera específica. Esto afectará directamente la capacidad de los programas sociales y del sector salud para diseñar estrategias efectivas que combatan estos problemas. ¿Cómo se puede actuar sin información precisa?”, cuestionó el presidente nacional de la Mesa de Concertación de Lucha Contra la Pobreza.
Independencia del INEI
Otro aspecto alarmante señalado por Arnillas es la posible pérdida de independencia del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). “Un indicador único abre la puerta a interpretaciones y manipulaciones políticas, lo que pone en peligro la transparencia y la objetividad de los datos que se presenten a la ciudadanía”, comentó.
Esta falta de independencia y precisión no solo afecta la formulación de políticas públicas, sino que también debilita la confianza de la población en las instituciones encargadas de velar por su bienestar.
Destacó que la diversidad geográfica y cultural del Perú exige un enfoque diferenciado en la medición de la pobreza. “No es lo mismo enfrentar la pobreza en la selva que en la sierra o la costa. Si se homogeneizan las necesidades bajo un único indicador, se invisibilizan las particularidades de cada región y se corre el riesgo de implementar soluciones genéricas que no responden a las verdaderas necesidades de la población”, explicó.
Postura vigilante
Finalmente indicó que la Mesa de Concertación para la Lucha Contra la Pobreza ha decidido asumir una postura vigilante frente a este cambio y aseguró que la institución continuará trabajando con expertos y organizaciones de la sociedad civil para evidenciar las limitaciones del Decreto Supremo 014-2024.
“Hemos acompañado durante años la medición de la pobreza en el Perú desde un enfoque multicausal. No permitiremos que se pierda esta herramienta fundamental para garantizar políticas públicas eficaces y equitativas”, concluyó.